Buenas noches

2018-08-14

Buenas noches

Buenas noches,
nuestro encuentro
sería el fin del mundo,
aunque nunca le des me gusta
a lo que escribo
y seamos sólo palabras en la oscuridad,
más allá de las nubes negras
que dibujan un cielo pesimista.

Buenas noches,
hoy mi creatividad se dispara,
me convierto en aire
y me cuelo por debajo de tu puerta.
Te hago partícipe de multitud de pecados.
Nos quemarán en la hoguera.

Buenas noches,
hoy me siento capaz
de destruir nuestro universo,
a pesar de tus falsas plegarias,
sobre el tiempo y la distancia
que es sólo una puerta abierta,
un beso en los labios.

Camino despacio para no despertarte,
bebo, quizá demasiado,
para no olvidarte.
¿Puedes escuchar mi deseo
a través de las paredes?

Olvida nuestro mundo,
convirtámonos en otra cosa.
Librémonos de nuestros perseguidores,
camuflados en el humo de un cigarro.
Seamos el fuego que abrasa
todos los centros comerciales.

Seamos accidentes en todas las carreteras.

Buenas noches,
no sé si sigo despierto,
pero ahora estás junto a mí.
Puedo escucharte respirar,
observar
la manera encantadora
en que colocas los labios
cuando duermes.


Negocio con el diablo
para que me venda tu alma,
o la cambie por la mía.

Nos merecemos un infierno
de convivencia y locura,
mascotas de carbón
que se deshacen por la noche.

Despiertan dragones con dos cabezas,
que nos queman las entrañas
e intentan robar nuestra libertad
mas Berlín nos pertenece.

Bajan las estrellas a visitarnos,
queman y deshacen a los condenados.
Nos bañamos en su sangre,
cobijados en su luz,
despertamos en la tierra
más allá del sueño,
y tus ojos como platos
no se apartan de mí.
Esperan algo,
imposible saber qué.

Esta cama nos pertenece,
y buenas noches,
dulces sueños,
descansa tranquila
que yo vigilo en mi vigilia
mientras duermes
vestida de tormenta.

buenas noches

Quizá todavía no seas consciente de ello

2018-08-14

Todavía queda una hora de trayecto
y, medio dormida,
en un autobús de interior estático,
te pierdes entre las luces de la ciudad.

Te haces un selfie,
para anunciar al mundo
que regresas al hogar.
Te preparas,
para decir adiós a la noche.

La mayor parte de los ojos están cerrados,
el rimel corrido en tus ojos
y las uñas de color azul,
como tus piernas
paralizadas de frío
bajo tus medias transparentes.

Otra noche como las demás,
ya no recuerdas cuantas.
Te preguntas si algún día crecerás
dejando así de necesitarlas.

Siempre hay un punto melancólico
en los viajes al fin de la noche,
ya sea por el tiempo que no volverá,
los amores que no llegarán
o las amigas de las que algún día
tendremos que despedirnos.

Quizá todavía no seas consciente de ello

Arrebato

2018-08-10

Arrebato intimida. No sé si por su estigma de película maldita*. Quizá porque no es bueno ir acumulando tanta información sobre algo que no has llegado a experimentar por ti mismo. Porque Arrebato no es una película; es una experiencia. Mejor o peor, eso ya queda al criterio de cada uno, pero es innegable que se trata de algo diferente a lo demás. Nunca habrás visto o verás nada parecido.

Eso puede decepcionar mucho o cambiarte para siempre. Supongo que era eso lo que realmente me intimidaba. Puedo decir que me fascinaba antes de verla, pero después empezó a fascinarme mil veces más.

arrebato

Es difícil definir las sensaciones que Arrebato provoca. Lo primero que puedo decir es que, a pesar de estar completamente integrada en la época en que se rodó** ha conseguido convertirse en un relato universal asimilable desde un gran número de perspectivas.

No me canso de verla. Cada vez surge un nuevo detalle, algo que me sorprende o una nueva interpretación. Todas sus escenas están dotadas de un aura especial, aportando valor a su mensaje sin duda críptico. Creo que Iván Zulueta pretendía explicarnos algo, imposible de captar a través de una historia más convencional, que tiene que ver con la fascinación, el paso del tiempo y el precio que nos obligan a pagar nuestras obsesiones y adicciones.

Arrebato es una metáfora del paso del tiempo a través del lenguaje cinematográfico. A través de dos personajes, Eusebio Poncela y Will Moore, directores cinematográficos ambos, aunque con concepciones muy diferentes, nos muestra su obsesión por las imágenes como una vuelta a la infancia, donde nos maravillamos por cada nuevo descubrimiento sin ser perfectamente conscientes del paso del tiempo. De que la vida, como una película, tiene una duración determinada y no podemos desprendernos de la entrega que nos exige por muy conscientes que seamos de que se acerca el final.

Esto estaría plasmado, en mi opinión, en los fotogramas que van desapareciendo y convirtiéndose en manchas de sangre. Los personajes no pueden dejar de grabarse y comprobar esas grabaciones, aún siendo conscientes de que, cuando más se graben más cerca estarán del final.

Y esto nos lleva a una segunda interpretación relacionada con el consumo de heroína. En que la cámara se convierte en un vampiro que contamina su sangre. Las imágenes podrían ser la sensación que la droga provoca en los personajes, la manera en les van alejando de la realidad hasta el punto que acaban desapareciendo dentro de ellas.

Pero más allá de esas interpretaciones, pudiendo haber muchas más siendo válida cualquiera de ellas. Arrebato es la historia de una obsesión. De una insatisfacción profunda provocada por la existencia que lleva a sus protagonistas y a su director a sumergirse en algo, ya sean recuerdos o sustancias, que les aleja cada vez más de la realidad sin que haya nada en sus vidas que les empuje a volver a ella.

Quizá Arrebato no fuera más que un grito de socorro de su director o quizá sólo la rodó porque le ayudaría a entender algo que nunca podría entender con palabras, no lo sé. Lo único que puedo decir es que a mí me vuelve a atrapar una y otra vez, y sus escenas ya han pasado a formar parte de mi mente.

* Hay infinidad de información en Internet a este respecto centrándose en los múltiples problemas acaecidos durante el rodaje, las pésimas críticas en el momento de su estreno y la manera abierta en que se trata el tema de la heroína a lo largo del filme. En mi caso fue una película a la que intenté acceder durante años, pero era imposible alquilarla o comprarla en ningún sitio, por lo que tuve que esperar a su estreno en TVE, muchísimos años después de su estreno para poder verla.
** Se puede decir que Ivan Zulueta fue uno de los fundadores de aquello que se vino a llamar la movida. La estética que aparece en la película ha sido imitada hasta la saciedad y ha quedado integrada en los primeros filmes de Pedro Almodóvar o en vídeos como el Embrujada de Tino Casal, que según algunas leyendas fue dirigido por el propio Zulueta.

arrebato

Nueva arcadia

2018-08-09

Nueva Arcadia

Todos fantaseamos con cambiar el mundo,
con ese discurso perfecto que modifica la realidad,
con pensamientos profundos,
hechos trascendentales y enfermedades incurables.

Te invitaron a aquella ponencia
y apuntaste un montón de ideas en tu cuaderno.
Estimulantes en la teoría
e inútiles en la práctica.

A todos nos gusta teorizar
sobre el sentido de la vida y equivocarnos.
A todos nos gusta teorizar
sobre los errores cometidos por los demás
y su escasa capacidad de adaptación a la realidad.

¿Dónde está tu ideología?
¿Me vendes los pedazos que te quedan?
Voy a crear una historia.
Transcurrirá en aquella sociedad perfecta,
que sólo existe en tu mente.

Porque,
si tan solo te hiciéramos un poquito de caso…

nueva arcadia

Amapolas

2018-08-09

Amapolas

Cansada de tratar de mantener
el equilibrio en el trapecio,
te refugias junto a mí
entre el dulce perfume de la heroína.

Y te dejas transportar
a aquellos veranos.
No tenías ni veinte años
y tu mundo era mucho más pequeño,
pero tu tiempo era infinito
y en el mar ilimitado
nunca llegarías a ahogarte.

Podías hacer lo mismo cada día
pero no dejabas de sentir
la rutina desaparecida.

Aquel pueblo, aquella playa,
si volvieras hoy serías una turista
y sabrías que los chicos
que se asoman por las ventanas
ya no te buscan a ti.

Pueden oler tu enfermedad
a través de tu piel
pegada a los huesos.

Deseados recuerdos de regusto amargo.
¿No lo ves?
Lo que era tan divertido a veces desespera.
¿No lo ves?
Has vendido tu alma.

Y ahora tendrás que volver a comprarla.

Ahora sólo te vistes para los clientes,
incapaces de hacerte olvidar
un amor que quedó atascado en tu memoria.

Aquel verano,
de confesiones nocturnas
a la luz de las luciérnagas.
Sillas plegables
clavadas en la arena.

Arena y pajas compartidas,
ocultos por las rocas.
Quizá terminó para él,
pero tú lo sientes como si fuera ayer.

Te tocarías de no haber perdido
la capacidad de excitarte.

Ya no puedes correrte y descargarte,
tu cuerpo depende de una necesidad mayor
a la que prometiste dedicar todo lo que tienes.
Humo dulce,
vida mortal,
recuerdos también de la infancia,
casi nunca tristes,
mirada perdida,
sensación de vacuidad,
trabajo sobrellevado
y relaciones destructivas.

La realidad que quieres ver
sólo está presente
cuando tus párpados
se cierran como unas tijeras.

Yo no puedo protegerte
de la que no quieres ver,
de aquel mundo tan cruel
cuando sólo tu necesidad importa
y no hay nada superior a ella.

Y sé que alguna noche sonreirás
recordando aquellos veranos,
las manos de Martín
metidas entre tus muslos.

Miraré tu rostro
con los ojos entrecerrados
sin saber si es o no realidad,
sólo con la certeza de que te habré perdido,
porque tendré que dejarte ir
para siempre
a ese lugar donde nunca estuve.

amapolas

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